Cuando te mudas a España con los tuyos, el seguro de salud familiar es mucho más que un simple papel. Es la llave que te abre las puertas a una vida tranquila, sabiendo que tu familia está protegida, y al mismo tiempo, es un requisito indispensable para poder residir legalmente en el país.
Por qué un seguro de salud familiar es tu pasaporte a la tranquilidad en España

Aterrizar en un nuevo país es una aventura llena de trámites, pero pocos son tan cruciales como garantizar la salud de tu familia. Por eso, el seguro de salud familiar no debe verse como un gasto más o un simple requisito para el visado, sino como los cimientos sobre los que construirás tu nueva vida con total seguridad.
Imagina que es como tener un acceso directo y sin esperas a la atención médica. Aunque el sistema público español es de gran calidad, a veces hay listas de espera para ver a un especialista o para hacerse ciertas pruebas. Un seguro privado te permite saltarte esas colas y conseguir una atención rápida justo cuando la necesitas. Es la gran diferencia entre tener que esperar semanas para una consulta y conseguir cita en apenas unos días.
El doble valor de una póliza para expatriados
Para una familia que viene de fuera, esta póliza tiene una doble función que no se puede pasar por alto. Por un lado, es la red de seguridad que cuida de lo más importante: la salud de los que más quieres. Por otro, es una condición legal obligatoria para conseguir o renovar tu permiso de residencia en España.
Las oficinas de extranjería son muy claras al respecto: necesitas una cobertura médica completa, sin copagos que limiten el acceso y sin periodos de carencia, que sea totalmente equiparable a la sanidad pública. Esto quiere decir que un seguro de viaje o una póliza básica no te servirán. Necesitas un seguro robusto, pensado para residentes.
Un buen seguro de salud familiar elimina la incertidumbre de un plumazo. Te da la tranquilidad de saber que, si surge cualquier imprevisto —desde una simple gripe hasta una urgencia médica—, tu familia recibirá la mejor atención posible sin que tengas que preocuparte por facturas desorbitadas o laberintos burocráticos.
Adaptado a tus necesidades en un nuevo país
Contratar un seguro específico para expatriados también te resuelve otros problemas típicos. Muchas aseguradoras, por ejemplo, ofrecen atención al cliente y asistencia médica en varios idiomas, lo que es un alivio tremendo cuando tienes que explicar un problema de salud y el español aún no es tu fuerte. Además, los procesos de contratación suelen estar muy simplificados para quienes los inician desde fuera de España.
El sector del seguro privado en España no para de crecer. De hecho, se calcula que superará los 14 millones de asegurados a mediados de 2025, lo que representa casi el 30 % de la población. Este auge ha hecho que las compañías lancen productos muy competitivos para familias internacionales. Un buen ejemplo son las pólizas de Insurance Health Expats, que incluyen hospitalización ilimitada y asistencia en viaje, asegurando una cobertura total desde el primer día. Si quieres saber más sobre esta tendencia, puedes explorar el análisis del crecimiento del seguro de salud en 2025.
Lo que te van a exigir sí o sí: el seguro de salud para tu visado español
Lidiar con la burocracia en España puede parecer una carrera de obstáculos, sobre todo cuando toca reunir los papeles para un visado o un permiso de residencia. La buena noticia es que, en lo que respecta al seguro de salud familiar, las reglas del juego son muy claras. Si las conoces bien, no solo te ahorrarás un montón de tiempo y posibles rechazos, sino que tendrás la tranquilidad de que tu familia está bien cubierta desde que piséis suelo español.
El principal error que cometen muchos es pensar que cualquier seguro médico vale. Pero no, las autoridades de extranjería no se conforman con una póliza de viaje o una cobertura básica para emergencias. Lo que piden es un seguro que sea, en la práctica, un espejo del Sistema Nacional de Salud español. Esto significa que tu póliza tiene que ser completa y sólida, para garantizar que no vas a suponer un coste para el sistema público.
Los 4 pilares que tu póliza debe cumplir
Para que en el consulado o en la oficina de extranjería te den el visto bueno, tu seguro tiene que sostenerse sobre cuatro pilares fundamentales. Míralo como una lista de control: si falla uno solo de ellos, es muy probable que tu solicitud acabe en el montón de las denegadas. Es vital que el certificado que te dé la aseguradora refleje estos puntos de forma clara y explícita.
Vamos a verlos uno por uno:
- Cobertura completa y sin letra pequeña: Tu seguro debe cubrirlo todo: desde ir al médico de cabecera hasta las consultas con especialistas, pruebas diagnósticas, ingresos en el hospital o cualquier cirugía. No puede tener límites de gasto importantes que te dejen vendido si tienes una enfermedad seria o un accidente.
- Cero copagos: Este punto no es negociable. El copago es esa pequeña cantidad que pagas cada vez que usas un servicio (una consulta, un análisis, etc.). Para los trámites de residencia, tu póliza no puede tener ningún tipo de copago. Así se aseguran de que tu acceso a la sanidad no dependa de si puedes pagar algo extra en cada visita.
- Sin periodos de carencia: La carencia es el tiempo que tienes que esperar desde que contratas el seguro hasta que puedes usar ciertos servicios, como una operación programada. Tu póliza debe ofrecerte cobertura total desde el primer día, sin esperas. Esto garantiza que estás protegido ante cualquier imprevisto desde el minuto uno.
- Válido en toda España: El seguro tiene que funcionar en cualquier rincón del país, no solo en una provincia o comunidad autónoma. Es lógico, porque como residente vas a poder moverte libremente por todo el territorio español.
El certificado: tu pasaporte para la aprobación
Cuando encuentres una póliza que cumpla con todo esto y la contrates, la compañía te dará un certificado. Ese papel no es un simple recibo, es la prueba oficial que necesitan las autoridades para saber que tu cobertura es la correcta.
Es absolutamente crucial que el certificado de tu seguro diga, con todas las letras, que la póliza es "sin copagos", "sin carencias" y que ofrece "cobertura completa". Los consulados son muy estrictos con esto y se miran el documento con lupa.
Y un aviso importante: un seguro de viaje, por muy bueno que parezca, nunca te servirá para un visado de residencia. Están pensados para imprevistos en estancias cortas, no para replicar un sistema de salud público. Usar uno para el trámite es un error que casi siempre acaba con la solicitud denegada.
Por eso, lo más inteligente y seguro es ir a una correduría especializada como Insurance Health Expats. Ellos trabajan con aseguradoras como ASISA para ofrecer pólizas que están diseñadas a medida para cumplir al 100 % con estos requisitos. Así, consigues un certificado que sabes que va a pasar el filtro de extranjería y puedes dedicar tu energía a lo que de verdad importa: empezar tu nueva vida en España.
Las coberturas que tu seguro familiar debe incluir sin excusas
Cuando buscas un seguro de salud familiar en España como expatriado, es muy fácil perderse en un laberinto de términos técnicos y promesas que suenan bien pero que, en la práctica, no siempre cumplen. Aquí la clave no es solo tener una póliza; es tener la póliza correcta. Una que funcione como un verdadero escudo, sin fisuras ni costes ocultos cuando más lo necesites.
Piensa en tu seguro como la receta de un buen plato. Si te falta un ingrediente fundamental, el resultado final será un desastre. Con tu póliza pasa exactamente lo mismo: hay ciertas coberturas que, sencillamente, no son negociables. Son las que garantizan tu tranquilidad y, por supuesto, que cumplas con todos los requisitos para tu visado.
Desmitificando los términos clave: sin copagos y sin carencias
Hay dos conceptos que tienes que dominar sí o sí: «sin copagos» y «sin carencias». Entender qué significan es lo que marca la diferencia entre una experiencia médica tranquila y una llena de facturas sorpresa.
- Sin copagos: Imagina que cada vez que vas al médico, además de tu cuota mensual, tuvieras que pagar un extra por la consulta, otro por un análisis y otro más por una radiografía. Esos son los copagos. Una póliza «sin copagos» elimina por completo esos micropagos. Podrás usar todos los servicios que necesites sin preocuparte por costes adicionales. Simple.
- Sin carencias: Esto es crucial. Significa que tienes acceso a todas las coberturas desde el primer día. No hay que esperar meses para usar servicios clave como una hospitalización programada, pruebas de diagnóstico complejas o incluso la asistencia al parto. Es la garantía de una protección total e inmediata para toda la familia.
Para cualquier trámite de residencia, estos dos requisitos son obligatorios. Las autoridades españolas necesitan asegurarse de que tu acceso a la sanidad es completo y no está limitado por barreras económicas o plazos de espera.
El siguiente diagrama lo resume perfectamente. Estos son los tres pilares que debe tener tu seguro para que tu solicitud de visado vaya sobre ruedas.

Como ves, una cobertura completa, sin copagos y sin carencias, es la base sobre la que se construye una póliza válida para cualquier trámite de extranjería.
Las prestaciones que no pueden faltar en tu póliza
Más allá de cumplir con los requisitos del visado, un buen seguro familiar debe ser una red de seguridad sólida para el día a día. Estas son las coberturas que no pueden faltar para que tú y los tuyos estéis realmente protegidos:
- Atención primaria y especialidades: Acceso directo a médicos de familia, pediatras y todos los especialistas que puedas necesitar (cardiólogo, dermatólogo, ginecólogo, etc.) sin tener que pasar primero por un médico de cabecera. Mucho más ágil.
- Pruebas diagnósticas: Cobertura total tanto para pruebas sencillas, como un análisis de sangre, como para las más complejas y caras, como una resonancia magnética, un TAC o una endoscopia.
- Hospitalización ilimitada: Si alguien de tu familia necesita ser ingresado, la póliza debe cubrir todos los gastos sin límite de días. Es fundamental que incluya una habitación individual con cama para un acompañante, un detalle que marca una diferencia abismal en momentos difíciles, sobre todo si hay niños de por medio.
- Urgencias 24 horas: Acceso a servicios de urgencia, tanto ambulatorios como hospitalarios, a cualquier hora del día o de la noche. Porque los imprevistos no entienden de horarios.
Esta búsqueda de seguros más completos no es una casualidad. De hecho, el gasto privado en salud de las familias en España ha crecido un 50% desde 2003. Para los expatriados, optar por corredurías como Insurance Health Expats, que ofrecen pólizas con un pago único anual y un precio cerrado, es una forma muy inteligente de blindarse contra costes inesperados. Si quieres profundizar en este tema, puedes consultar más detalles sobre el gasto privado en salud en España.
Por qué una póliza completa es una inversión, no un gasto
A primera vista, una póliza básica con copagos puede parecer más barata, pero te aseguro que, a la larga, suele salir mucho más cara. Esos pequeños pagos por cada consulta o prueba se van sumando sin que te des cuenta, y el supuesto ahorro inicial se convierte en un gasto impredecible y descontrolado.
Un seguro completo sin copagos ni carencias no es un lujo, es una herramienta de planificación financiera. Te da un coste fijo y predecible, permitiéndote presupuestar la salud de tu familia sin miedo a facturas imprevistas.
Para que lo veas más claro, hemos preparado una tabla que resume las diferencias clave entre una póliza estándar y la que realmente necesitas como expatriado.
Comparativa de pólizas de salud para expatriados
Diferencias clave entre una póliza estándar con copagos y carencias frente a una póliza completa recomendada para visados.
| Característica | Póliza estándar (con copagos/carencias) | Póliza completa para expatriados (sin copagos/carencias) |
|---|---|---|
| Visado | No aceptada por las autoridades de extranjería. | Aceptada y recomendada para todos los trámites de residencia. |
| Coste real | Prima mensual baja, pero costes variables con cada uso. | Prima única anual o mensual fija, sin gastos adicionales. |
| Acceso a servicios | Periodos de espera para ciertas coberturas importantes. | Acceso inmediato a todos los servicios desde el primer día. |
| Tranquilidad | Incertidumbre sobre el coste final de un tratamiento. | Total previsibilidad y control sobre el gasto en salud. |
Al final, la elección es sencilla. Contratar una póliza completa a través de un proveedor de confianza como ASISA, de la mano de una correduría especializada, es la decisión más sensata. No solo te asegura cumplir con todos los requisitos legales, sino que te da lo más importante: la máxima protección y tranquilidad para tu familia en vuestra nueva vida en España.
Cómo contratar tu seguro de salud en 4 sencillos pasos
Contratar un seguro de salud familiar en un nuevo país no tiene por qué ser un dolor de cabeza. A veces parece una montaña más en tu larga lista de cosas por hacer, pero en realidad, el proceso puede ser bastante directo si sabes cómo enfocarlo.
Aquí te lo desglosamos en cuatro pasos para que puedas asegurar a tu familia de forma rápida, eficiente y, lo más importante, con la total certeza de que la póliza cumplirá con todos los requisitos para tu visado en España. Se trata de convertir un simple trámite en una decisión inteligente que proteja de verdad a los tuyos.
1. Define las necesidades reales de tu familia
Este es el punto de partida y, sinceramente, el más crucial. Antes de mirar precios o compañías, tienes que mirar hacia dentro. Cada familia es un mundo, y el seguro perfecto para tus vecinos puede no serlo para ti.
Hazte preguntas prácticas. ¿Tienes niños pequeños? Entonces, una buena cobertura pediátrica, con acceso a urgencias 24 horas y especialistas sin demoras, es innegociable. ¿Alguien en la familia practica deportes con riesgo de lesiones? Asegúrate de tener acceso rápido a traumatología y fisioterapia. ¿Estáis pensando en ampliar la familia pronto? Entonces necesitas una póliza que cubra el embarazo y el parto desde el minuto uno.
Un consejo práctico: Coge papel y boli (o abre una nota en el móvil) y haz una lista con las prioridades médicas de cada uno. Esto te dará un mapa claro para filtrar opciones y centrarte en los seguros que de verdad se adaptan a vuestro día a día, en lugar de elegir solo por el precio.
2. Compara las coberturas clave, no solo el precio
Una vez que sabes lo que buscas, llega el momento de comparar. Y aquí viene la trampa más común: fijarse solo en el precio final. Una prima mensual más baja puede parecer una victoria, pero a menudo esconde copagos por cada visita, periodos de carencia o una red de hospitales muy limitada que, al final, te saldrá mucho más cara.
Cuando compares pólizas, céntrate en lo que de verdad marca la diferencia:
- Cuadro médico: ¿La aseguradora tiene una buena red de hospitales y especialistas en la ciudad donde vais a vivir? Revisa si incluye centros de referencia o médicos con buena reputación.
- Cobertura dental: La mayoría de pólizas incluyen servicios básicos (como limpiezas o revisiones), pero si crees que podríais necesitar tratamientos más complejos, quizás te interese un complemento dental.
- Asistencia en viaje: Un buen seguro para expatriados debería incluir cobertura médica si viajas fuera de España. Es un extra muy valioso si os movéis con frecuencia.
- Repatriación: Es esa cobertura que esperas no usar jamás, pero que es fundamental tener, sobre todo cuando estás lejos de casa.
3. Apóyate en una correduría especializada
Aquí es donde todo se vuelve mucho más fácil. En lugar de pasarte horas intentando descifrar la letra pequeña y el lenguaje técnico de cada aseguradora, puedes contar con un experto que lo haga por ti. Una correduría de seguros especializada en expatriados, como Insurance Health Expats, es como tener un asesor personal que además defiende tus intereses.
La gran ventaja es que ya han hecho todo el trabajo previo. Conocen al dedillo los requisitos de extranjería y colaboran con aseguradoras como ASISA para ofrecer pólizas que están 100 % garantizadas para ser aceptadas en tu trámite de visado. Además, te atienden en tu idioma, eliminando cualquier posible malentendido. Si quieres entender mejor esta figura, te recomendamos leer nuestro artículo sobre qué es una correduría de seguros y por qué es un aliado tan importante en este proceso.
4. Sigue un proceso de contratación simplificado
Con el asesoramiento correcto, el último paso es sorprendentemente ágil. De hecho, está pensado para que puedas gestionarlo todo cómodamente desde tu país de origen, antes de poner un pie en España.
- Cuestionario de salud: Lo primero es rellenar un formulario online, muy sencillo, para indicar el estado de salud de cada miembro de la familia.
- Pago único anual: Para cumplir con los requisitos del consulado, realizarás un solo pago que cubre el año completo. Esto te da un precio cerrado, sin sorpresas ni subidas, y es el formato que exigen las autoridades.
- Emisión inmediata del certificado: En cuanto se confirma el pago, recibirás casi al instante el certificado oficial de la póliza. Este es el documento clave para tu solicitud, ya que especifica claramente que tienes cobertura completa, sin copagos y sin carencias.
Este sistema te permite aterrizar en España con la tranquilidad de que tu seguro de salud familiar ya está activo y con el papel fundamental en mano para presentar junto al resto de la documentación. Es un proceso claro, rápido y totalmente seguro.
Tu seguro en acción: casos reales del día a día

La teoría está muy bien, pero donde de verdad se mide el valor de un seguro familiar salud es en la vida real, en esas situaciones inesperadas que nos ponen a prueba. Más allá de ser un papel para el visado, una buena póliza se convierte en tu mejor aliada, dándote respuestas rápidas justo cuando más las necesitas.
Para que te hagas una idea de cómo funciona en la práctica, nada mejor que ponernos en la piel de otras familias expatriadas. Vamos a ver algunos escenarios cotidianos que demuestran cómo un buen seguro, sin sorpresas ni letra pequeña, te abre las puertas a una atención médica inmediata, cubriendo los gastos y dándote esa paz mental que tanto buscas en tu nueva vida en España.
Urgencias pediátricas un fin de semana
Imagina la escena. Es sábado por la tarde, y tu hijo pequeño se despierta de la siesta ardiendo en fiebre y con una respiración agitada. El corazón se te encoge y la preocupación te invade. En lugar de quedarte paralizado sin saber a dónde ir o cuánto te va a costar, tu seguro familiar salud te da un camino claro.
Con una póliza sin copagos, la solución es sencilla: abres la app de la aseguradora y buscas el centro de urgencias pediátricas 24 horas más cercano de tu cuadro médico. Al llegar, solo enseñas la tarjeta sanitaria de tu hijo. Se acabó. No hay que adelantar dinero ni te llegarán facturas inesperadas. El equipo médico lo atiende al momento, le hace las pruebas que hagan falta y le pone el tratamiento.
¿La gran ventaja? La rapidez y la ausencia de barreras económicas. No tienes que pararte a pensar en lo que costará la consulta, el análisis de sangre o la radiografía. Todo está incluido, para que tu única preocupación sea estar al lado de tu hijo.
Seguimiento de un embarazo inesperado
Pensemos ahora en una pareja de profesionales que acaba de instalarse en Valencia. A los pocos meses, la vida les da una alegría: van a ser padres. Como fueron previsores y contrataron una póliza sin carencias, tienen acceso a la cobertura completa de embarazo y parto desde el minuto uno.
Esto, en la práctica, significa mucho:
- Elegir ginecólogo libremente: Pueden buscar y elegir al especialista que más confianza les dé dentro de una red médica muy amplia.
- Todas las pruebas cubiertas: Desde las ecografías de alta definición hasta el triple screening o las analíticas periódicas, todo está incluido.
- Preparación al parto: La póliza les da acceso a las clases de preparación, un apoyo clave, sobre todo si son primerizos.
- Comodidad en el hospital: El seguro garantiza una habitación individual con cama para el acompañante. Esto asegura intimidad y confort en un momento tan especial.
Este escenario demuestra cómo un seguro robusto os acompaña en una de las etapas más importantes de vuestra vida, cubriendo todos los frentes sin que tengáis que preocuparos por los costes.
Una lesión deportiva y su rehabilitación
Ahora, un caso diferente. Un nómada digital que vive en Málaga y, cómo no, se ha aficionado al pádel. En un mal gesto durante un partido, se lesiona la rodilla. El dolor es agudo y le impide trabajar con normalidad.
Su seguro de salud para expatriados le permite actuar sin demoras. Pide cita directamente con un traumatólogo de prestigio, sin tener que pasar antes por el médico de cabecera. El especialista le manda una resonancia magnética para ver qué pasa, y en menos de una semana ya la tiene hecha.
El diagnóstico es una rotura de ligamentos que necesita una artroscopia y, después, rehabilitación. Gracias a su póliza, todo el proceso está cubierto de principio a fin:
- Las pruebas preoperatorias necesarias.
- La propia cirugía en un hospital de primer nivel.
- La hospitalización en una habitación individual.
- Todas las sesiones de fisioterapia que necesite para quedar como nuevo.
Este ejemplo deja claro que el seguro no solo es para emergencias. Es una herramienta fundamental para recuperarte de lesiones que afectan a tu día a día y a tu capacidad de trabajar. La agilidad en el diagnóstico y el tratamiento es lo que marca la diferencia para volver a la normalidad cuanto antes.
Como ves en estos casos, un buen seguro es mucho más que un trámite. Es una inversión directa en tu salud y en la tranquilidad de tu familia, garantizando que tendréis acceso a una sanidad de calidad, sin demoras y sin sustos económicos. Es importante saber que esta cobertura privada funciona de manera diferente a otras opciones, como la tarjeta sanitaria europea. Si quieres profundizar, puedes leer nuestro artículo sobre qué es la tarjeta sanitaria europea.
Ventajas que marcan la diferencia en tu seguro médico
Un seguro de salud familiar de calidad es mucho más que un simple trámite para cubrir una visita al médico. Piensa en él como una herramienta de bienestar, una inversión real en la tranquilidad de tu familia, que transforma lo que parece un requisito burocrático en una ventaja estratégica para vuestro día a día.
Son precisamente los pequeños detalles y los beneficios extra los que marcan la diferencia. Por ejemplo, muchas pólizas completas van un paso más allá e incluyen programas de medicina preventiva para que puedas adelantarte a posibles problemas de salud. Otras te dan acceso a una segunda opinión médica con especialistas de renombre internacional, un recurso de un valor incalculable cuando te enfrentas a un diagnóstico complicado.
Protección financiera frente a un mercado cambiante
Además de la cobertura médica en sí, un factor que a menudo se pasa por alto es la estabilidad económica que te da una buena póliza. El sector de los seguros en España se enfrenta a un reto constante: el aumento de los costes sanitarios. Y, como es lógico, esto acaba afectando al precio que pagas cada año.
Aquí es donde contratar a través de una correduría experta te protege. Al elegir una póliza con precio cerrado y pago único anual, te blindas contra subidas inesperadas durante todo el año de vigencia. Esto te da un control absoluto sobre tu presupuesto familiar, algo que se agradece enormemente cuando estás organizando tu vida en un nuevo país. Si quieres entender mejor cómo se calculan estos costes, te lo explicamos en nuestra guía sobre el precio del seguro médico familiar.
La gran ventaja de un precio cerrado es la previsibilidad. Sabes desde el primer día cuánto te va a costar la salud de tu familia durante todo el año, sin sorpresas ni letra pequeña. Esto te permite planificar tus finanzas con mucha más calma y seguridad.
Asistencia más allá de las fronteras
Otro valor añadido que no puede faltar es la asistencia en viaje. Una buena póliza para expatriados no solo te protege en España; también te cubre cuando sales al extranjero, ya sea por unas vacaciones familiares o un viaje de trabajo. Esta cobertura es clave para vivir sin preocupaciones, estés donde estés.
La realidad del sector privado de salud en España es que, aunque está en crecimiento, también afronta desafíos importantes. A pesar de que cada vez hay más personas con seguro, se están viendo subidas en las primas de entre un 10% y un 11,6% anuales, principalmente por los altos costes hospitalarios. Para las familias expatriadas, soluciones como las que nosotros ofrecemos son un salvavidas, porque garantizan tarifas estables y coberturas completas desde el minuto uno. Si te interesa este tema, puedes leer más sobre las proyecciones del sector seguros.
Resolvemos tus dudas más frecuentes
Cuando te preparas para mudarte a otro país, las preguntas se acumulan. Y con algo tan importante como la salud, más vale tenerlo todo claro. Aquí te ayudamos a despejar las dudas más habituales que surgen al contratar un seguro de salud familiar para vivir en España.
¿Tengo que estar ya en España para contratar la póliza?
No, en absoluto. De hecho, lo ideal es que lo hagas antes de viajar.
Todo el proceso está pensado para que puedas gestionarlo cómodamente desde tu país. Rellenas el cuestionario de salud online, haces el pago único y recibes al momento el certificado digital. Este es el documento que necesitarás presentar junto con tu solicitud de visado. Así de sencillo.
La gran ventaja es que, al aterrizar, ya tendrás tu cobertura médica activa desde el primer día. Llegas con los deberes hechos y con la tranquilidad de estar protegido.
¿Qué pasa si tengo una enfermedad o condición médica previa?
Esta es una de las grandes preguntas, y la respuesta es: depende. Cada caso se analiza de forma individual a través de un cuestionario de salud. Lo más importante aquí es la honestidad. Debes declarar cualquier condición que tengas de forma transparente para evitar sorpresas desagradables más adelante.
Muchas veces se encuentra una solución, aunque la aseguradora puede que decida aplicar alguna exclusión concreta relacionada con esa condición. Como tus asesores, nuestro trabajo es precisamente ese: analizar tu situación y buscar la póliza que mejor se adapte a ti, incluso con esas condiciones preexistentes.
Un consejo clave: La transparencia es tu mejor aliada. Ocultar información podría provocar que la aseguradora anule tu póliza justo en el momento en que más la necesites. Te guiaremos para que todo el proceso sea claro y honesto.
¿No me sirve con un seguro de viaje normal?
Aquí la diferencia es crucial, y confundirlos puede costarte el visado. Son productos totalmente distintos.
- Un seguro de viaje está pensado para imprevistos y emergencias puntuales durante un viaje corto. Es una tirita para una herida, no un plan de salud completo. No es válido para solicitar la residencia.
- Un seguro de salud para expatriados es una cobertura médica integral y anual. Es como tener acceso al sistema sanitario español, pero en su versión privada: tienes tus médicos, especialistas, pruebas diagnósticas y hospitalización cubiertos.
Las oficinas de Extranjería solo aceptan este segundo tipo de seguro. ¿Por qué? Porque les garantiza que no serás una carga económica para el sistema público de salud español durante tu estancia.
En Insurance Health Expats, nos encargamos de que tu póliza cumpla al dedillo con cada uno de los requisitos legales, allanando tu camino a España. Habla con nosotros hoy mismo y recibe asesoramiento personalizado sin ningún compromiso.