Si vienes a España con un título universitario bajo el brazo y quieres ejercer tu profesión, el primer paso es conseguir que tus estudios sean oficialmente válidos aquí. Este proceso, que a primera vista parece un laberinto burocrático, se llama homologación o equivalencia. La clave para no perderse está en una pregunta muy sencilla: ¿tu profesión es "regulada" en España? De esa respuesta dependerá todo lo que venga después.
¿Homologación, equivalencia o reconocimiento? Aclarando los conceptos
Antes de empezar a buscar papeles, es fundamental que entiendas la diferencia entre los tres caminos posibles: homologación, equivalencia y reconocimiento profesional. Créeme, confundirlos es el error más habitual y te puede costar meses de espera y más de un dolor de cabeza. La elección correcta no depende de lo que tú creas, sino de lo que la ley española exige para tu profesión en concreto.

Homologación: el pasaporte para las profesiones reguladas
Si eres médico, arquitecto, abogado, ingeniero de caminos, psicólogo general sanitario o tienes alguna otra profesión con requisitos legales específicos para ejercer, la homologación es tu única vía. No es opcional. Este trámite le da a tu título extranjero exactamente los mismos efectos que a uno español, permitiéndote colegiarte y trabajar sin limitaciones.
Equivalencia: la validación para el resto de titulaciones
Para el resto de carreras universitarias que no están en esa lista "regulada" (piensa en Administración de Empresas, Marketing, Historia, etc.), lo que necesitas es la equivalencia. Este procedimiento certifica que tu formación es equiparable a un nivel académico español, ya sea grado o máster. Con esto, podrás acceder a la mayoría de empleos en empresas privadas, presentarte a muchas oposiciones o cursar un posgrado.
Un consejo clave: No intentes homologar un título de "Marketing". Lo que debes hacer es solicitar la "equivalencia al nivel de Grado en la rama de conocimiento de Ciencias Sociales y Jurídicas". Entender esta diferencia desde el minuto uno te ahorrará mucho tiempo y frustración.
Para que lo veas más claro, aquí tienes una tabla comparativa que te ayudará a identificar en menos de un minuto qué procedimiento necesitas.
Homologación vs Equivalencia vs Reconocimiento profesional
| Procedimiento | Cuándo se aplica | Profesiones de ejemplo | Resultado final |
|---|---|---|---|
| Homologación | Profesiones cuyo ejercicio está regulado por ley en España. | Médico/a, Veterinario/a, Arquitecto/a, Ingeniero/a de Caminos, Abogado/a. | Tu título tiene los mismos efectos que el título español correspondiente. Habilita para ejercer y colegiarse. |
| Equivalencia | Profesiones no reguladas. | Administración de Empresas, Marketing, Periodismo, Sociología, Biología. | Se reconoce que tus estudios tienen un nivel académico de Grado o Máster en un área de conocimiento. |
| Reconocimiento profesional | Para ciudadanos de la UE/EEE que ya pueden ejercer en su país de origen. | Fisioterapeuta, Enfermero/a, Logopeda (procedentes de la UE). | Se te autoriza a ejercer la misma profesión regulada en España, sin equiparar el título directamente. |
Como ves, la elección del trámite es el verdadero punto de partida de todo el proceso.
La buena noticia es que los tiempos de espera están mejorando. Durante el primer semestre de 2025, el Ministerio consiguió resolver 32.569 expedientes, una cifra que supera las 24.862 nuevas solicitudes recibidas en ese periodo. Esto significa que, poco a poco, se está reduciendo el atasco histórico. Puedes leer más sobre estos avances en la noticia publicada por RTVE.
Recuerda que validar tu título es solo una pieza del puzzle. Necesitarás otros documentos esenciales para instalarte. Te aconsejamos echar un vistazo a nuestra guía sobre cómo obtener el NIE en España, ya que es otro de los trámites fundamentales que deberás gestionar.
El papeleo: cómo reunir tus documentos sin morir en el intento
Un expediente incompleto es, sin duda, el billete directo al limbo administrativo. Créeme, lo he visto mil veces: una solicitud que se queda paralizada meses solo por un papel que falta o un sello incorrecto. Por eso, preparar tu dosier a la perfección no es una recomendación, es la única forma de asegurar que el proceso fluya.

Cada documento tiene su truco. No vale con tenerlos, hay que presentarlos en el formato correcto, con las legalizaciones pertinentes y, si es necesario, con traducciones que cumplan unos requisitos muy estrictos.
Legalización: el primer gran filtro de tus documentos
Para que tus títulos y certificados tengan validez oficial en España, primero tienen que ser autenticados en tu país de origen. A esto se le llama legalización.
La vía más rápida y sencilla es la Apostilla de La Haya. Si tu país forma parte del Convenio de La Haya, este sello único es todo lo que necesitas para certificar la autenticidad de tus documentos. Normalmente se gestiona en el Ministerio de Asuntos Exteriores o de Justicia de tu país. Es un trámite bastante estandarizado.
¿Tu país no está en el convenio? Entonces te toca el camino largo: la legalización por vía diplomática. Prepárate, porque es una cadena de validaciones que suele pasar por:
- El Ministerio de Educación de tu país.
- El Ministerio de Asuntos Exteriores de tu país.
- El Consulado de España en tu país.
Este proceso es más lento, más caro y mucho más burocrático. Si este es tu caso, empieza a moverlo con muchísima antelación.
Consejo de oro: La legalización siempre debe ir en los documentos originales. No pierdas tiempo ni dinero intentando legalizar fotocopias. El Ministerio de Universidades español quiere ver los sellos originales en los papeles que vas a entregar.
Traducción jurada: la única voz válida para tus papeles
Si tus documentos no están en español, necesitarás una traducción. Ojo, no vale con que te la haga un amigo que hable bien el idioma. Necesitas una traducción jurada oficial.
Este tipo de traducción solo la puede hacer un traductor habilitado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España. Esta persona no solo traduce, sino que certifica con su firma y sello que el contenido es un reflejo exacto del original, dándole plena validez legal. En la web del propio ministerio puedes encontrar el listado oficial de traductores jurados autorizados.
No intentes ahorrar aquí. Una traducción mal hecha o no oficial es un requerimiento garantizado, lo que significa que tu expediente se paralizará hasta que lo soluciones.
El plan de estudios: tu arma secreta para convencer al ministerio
Aquí es donde la mayoría de la gente tropieza. No basta con el certificado de notas. El ministerio necesita "desmenuzar" tu formación para ver si encaja con el plan de estudios español equivalente.
Tu programa académico o plan de estudios tiene que ser exhaustivo. Piensa que se lo tienes que poner fácil al técnico que va a evaluarlo.
- Descripción de cada asignatura: No te quedes en el nombre. Incluye los objetivos, el temario completo y las competencias que desarrollaste.
- Carga horaria: Es un dato fundamental. Especifica las horas teóricas, las prácticas y las totales de cada materia.
- Créditos: Aporta el número de créditos de cada asignatura según el sistema de tu universidad. Si puedes incluir la equivalencia en créditos ECTS (el estándar europeo), mucho mejor.
Por ejemplo, si quieres homologar un título de Fisioterapia, un plan que solo ponga "Anatomía – 10 créditos" se queda muy corto. En cambio, si detallas "Anatomía Humana I (120 horas, 10 créditos): estudio detallado del aparato locomotor, sistema nervioso central y periférico…", le estás dando al evaluador las herramientas que necesita para validar tu formación.
Este nivel de detalle marca la diferencia, demuestra la seriedad de tu expediente y, en última instancia, puede acelerar bastante el proceso. Recuerda que la burocracia académica es tan importante como los trámites de tu día a día; si aún te estás organizando, nuestra guía sobre el empadronamiento en España para extranjeros puede ayudarte con otro de los pasos clave al llegar.
Cómo presentar la solicitud online y no morir en el intento
Olvídate de las mañanas perdidas en colas interminables. Todo el proceso para homologar tu título universitario en España es 100 % telemático, así que tu mejor aliado será el portal online del Ministerio de Universidades. Familiarizarte con su Sede Electrónica no es una opción, es la única manera de que tu solicitud llegue a buen puerto sin retrasos absurdos.

Para arrancar, vas a necesitar un sistema de identificación digital, como el sistema Cl@ve o un certificado electrónico. Una vez dentro, te encontrarás con el formulario de solicitud. Respira hondo y rellena cada casilla con calma y precisión. Un simple error de tipeo en tu nombre o en cómo se llama exactamente tu título puede acabar en un requerimiento, y eso, amigo mío, significa semanas o incluso meses de retraso.
El arte de digitalizar y adjuntar tus documentos
Esta es una de las partes más críticas del proceso, donde muchos tropiezan. No basta con hacer una foto rápida con el móvil; la calidad y el formato de tus documentos son cruciales para que te tomen en serio.
Cada archivo que subas debe ser un PDF perfectamente legible, sin sombras que dificulten la lectura ni partes cortadas. Piensa que una persona al otro lado tiene que poder leer hasta la letra más pequeña.
Un consejo de oro: organiza tus archivos. Cada documento (el título, el plan de estudios, tu pasaporte, etc.) debe ir en un PDF separado y con un nombre claro. Por ejemplo, "Titulo_Universitario_Original.pdf" o "Plan_Estudios_Traduccion_Jurada.pdf". Te ahorrará muchos dolores de cabeza.
- ¿Archivos muy pesados? Si tus PDFs pesan demasiado, no te preocupes. Hay muchas herramientas online gratuitas para comprimirlos sin que pierdan calidad. El sistema tiene un límite de tamaño y es mejor no apurar.
- La doble comprobación: Antes de darle al botón de enviar, haz un último repaso. Abre cada PDF que has subido y comprueba que es el documento correcto y que se ve de maravilla. Créeme, es muy fácil adjuntar la versión sin traducir o una foto de tus vacaciones por error.
El pago de la tasa: el modelo 790-107
No hay trámite sin tasa. El sistema te guiará para que completes el modelo 790, código 107. Tienes dos opciones para pagarlo: la fácil y la tradicional.
La opción más rápida es pagar directamente con tarjeta de débito o crédito a través de la pasarela de pago segura de la AEAT. La otra es descargar el impreso y acercarte a una de las entidades bancarias que colaboran para pagarlo en ventanilla. Mi recomendación es que lo hagas online; es instantáneo y te quitas un trámite de encima.
Cuando termines, no olvides descargar y guardar a buen recaudo el justificante de pago. Este PDF es la prueba de que has cumplido y tendrás que adjuntarlo con el resto de papeles en tu solicitud.
Una vez que envíes todo, el sistema te dará un número de expediente. Apúntalo, tatúatelo si hace falta. Será tu llave para consultar el estado del trámite y para cualquier comunicación con la administración.
Descifrando el estado de tu expediente
A partir de ahora, consultar el estado de tu expediente en la Sede Electrónica se convertirá en tu nuevo hobby. Entender qué significa cada fase es clave para no entrar en pánico y saber cuándo tienes que mover ficha.
| Estado del Expediente | Lo que significa en realidad | Qué te toca hacer |
|---|---|---|
| En trámite | Han recibido tu solicitud y está en la pila de "pendientes" esperando a que un técnico la revise. | Armarte de paciencia. Esta es, de lejos, la fase más larga. Solo puedes esperar. |
| Requerido | El técnico ha mirado tus papeles y ha visto que algo falta, está mal o no se lee bien. | ¡Actuar ya! Te llegará una notificación explicando el problema. Normalmente tienes 10 días hábiles para arreglarlo. |
| Resuelto Favorable | ¡Lo conseguiste! Tu título ya es válido en España. | Celebrarlo y descargar la credencial digital desde la propia Sede Electrónica. Ese es tu nuevo título oficial. |
| Resuelto Desfavorable | Malas noticias. Han denegado la homologación. | Leer con calma los motivos. Si crees que se han equivocado, puedes presentar un recurso de reposición o alzada. |
Que no te asuste recibir un "requerimiento de subsanación". Es increíblemente común. Lo importante es leer con mucha atención lo que te piden, preparar exactamente ese documento y subirlo a la plataforma cuanto antes. Si respondes rápido y bien, tu expediente volverá a la cola para seguir su curso.
El camino específico para las profesiones reguladas
Si tu objetivo es trabajar en España como médico, arquitecto, abogado o en cualquier otra de las conocidas como profesiones reguladas, la homologación de tu título universitario es mucho más que un simple trámite. Es, sencillamente, el único camino posible. Y para estos perfiles, el proceso tiene unas cuantas capas extra de complejidad que van más allá de validar tus estudios.
Aquí no se trata solo de que el Ministerio de Universidades reconozca tu formación. En este punto entran en juego otros actores clave, como los colegios profesionales, que tienen la última palabra y sus propios requisitos para que puedas ejercer legalmente. Piensa en la homologación como la primera puerta que tienes que abrir.

El papel insustituible de los colegios profesionales
Una vez tienes en tus manos la credencial de homologación del ministerio, el trabajo no ha terminado. Ni mucho menos. Para ejercer legalmente una profesión regulada, la colegiación es obligatoria. Y esto significa que debes inscribirte en el colegio profesional que te corresponda en tu provincia.
Cada colegio (de médicos, de arquitectos, de abogados, etc.) es el guardián de la profesión. Su misión es asegurar que todos los miembros cumplen con los estándares éticos, formativos y legales necesarios para dar un servicio de calidad. Por eso, tienen sus propios requisitos de inscripción, y te aseguro que debes cumplirlos al pie de la letra.
La homologación te da el derecho a llamar a la puerta del colegio profesional, pero no te la abre automáticamente. Ellos son el filtro final que te habilitará para trabajar.
Requisitos complementarios que pueden exigirte
Es bastante común que, durante el análisis de tu expediente, el ministerio considere que, aunque tu formación es excelente, existen "carencias formativas" si la comparan con el plan de estudios español. Esto no es una denegación, sino lo que se conoce como una resolución condicionada.
Para conseguir la homologación definitiva, es muy probable que te pidan cumplir con alguna medida compensatoria. Las más habituales son estas:
- Superar una prueba de aptitud: Un examen teórico-práctico para que demuestres que dominas esas áreas específicas que no han quedado del todo claras en tu expediente.
- Realizar un periodo de prácticas: Trabajar un tiempo bajo supervisión en un entorno profesional en España para que adquieras experiencia local.
- Cursar formación complementaria: Matricularte en asignaturas concretas en una universidad española para cubrir esas lagunas detectadas.
Mi consejo es que te prepares mental y económicamente para estas posibilidades. Si tu profesión es regulada, es un escenario bastante realista.
El sector sanitario: un ejemplo muy claro
El área de la salud es, sin duda, la que más solicitudes de homologación acumula y donde los requisitos son más duros. La demanda de profesionales es altísima, pero el nivel de exigencia para garantizar la seguridad del paciente lo es todavía más.
La situación se ha complicado tanto que los profesionales sanitarios extranjeros son los que más tiempo llevan esperando. De hecho, en agosto de 2023, sus expedientes representaban el 37,7 % de los 76.688 que había acumulados. Estamos hablando de unos 30.000 médicos de fuera de la UE esperando una resolución. Este atasco es herencia de normativas antiguas que no daban abasto. Si te interesa el tema, puedes leer el análisis completo sobre el atasco en las homologaciones.
Para un médico, por ejemplo, además de la homologación y la colegiación, a menudo se exige un certificado de dominio del español (como el DELE C1) y, si quiere acceder a una especialidad en el Sistema Nacional de Salud, debe superar el famoso examen MIR.
Para que te hagas una idea más clara, he preparado esta tabla con ejemplos de otras profesiones muy demandadas y sus requisitos extra.
Requisitos extra para profesiones reguladas populares
| Profesión | Requisito adicional frecuente | Organismo clave |
|---|---|---|
| Arquitecto/a | Acreditar competencias en el Código Técnico de la Edificación (CTE) español. | Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) |
| Abogado/a | Superar el Máster de Acceso a la Abogacía y un examen estatal de aptitud. | Consejo General de la Abogacía Española |
| Psicólogo/a General Sanitario | Homologación al título de Máster específico en Psicología General Sanitaria. | Consejo General de la Psicología de España |
Conocer de antemano estas exigencias específicas de tu campo te va a permitir planificar tu futuro profesional en España con una visión mucho más realista y, sobre todo, estratégica.
Plazos, costes y qué hacer con la resolución final
Una vez que has presentado toda tu documentación, empieza la parte más dura del proceso para homologar tu título universitario en España: la espera. Sobre el papel, la ley marca un plazo de seis meses para que el Ministerio resuelva tu expediente. En la práctica, la realidad es otra.
Prepárate mentalmente, porque los tiempos pueden alargarse bastante más dependiendo de lo complejo que sea tu caso y del volumen de trabajo que tengan en ese momento.
Aun así, hay motivos para ser optimistas. El Gobierno está tomando cartas en el asunto para desatascar el monumental atasco de expedientes. Por ejemplo, una medida pionera es la transferencia de competencias de homologación al País Vasco a partir del 1 de julio de 2024, lo que podría aliviar y acelerar mucho los trámites en esa comunidad. Este movimiento llega después de haber resuelto la friolera de 70.000 homologaciones en los últimos dos años, un esfuerzo notable por ponerse al día. Si quieres saber más, puedes leer los detalles de esta noticia en Isanidad.com.
El desglose de los costes: ¿cuánto te va a costar realmente?
Hablemos de dinero. El gasto principal es la tasa administrativa, que se paga a través del modelo 790-107. Este importe se actualiza, pero para que te hagas una idea, en 2024 estaba en 166,50 €. Puedes pagarla directamente por internet con tarjeta o bajarte el impreso para ir a una entidad bancaria colaboradora.
Pero ojo, a ese coste hay que sumarle otros gastos que, juntos, pueden suponer un buen pico:
- Traducciones juradas: El precio depende del traductor y de la cantidad de documentos, pero fácilmente se te pueden ir varios cientos de euros.
- Apostilla o legalización: Cada sello de apostilla en tu país de origen tiene su propio coste. Ve sumando.
- Envíos y copias: Si tienes que mandar documentos por mensajería internacional o hacer copias compulsadas, son gastos adicionales a tener en cuenta.
He recibido la resolución, ¿y ahora qué?
Cuando por fin llegue la notificación del Ministerio, te encontrarás con uno de estos tres posibles resultados. Es clave que sepas qué significa cada uno y cuáles son tus siguientes pasos.
1. Resolución Favorable
¡Enhorabuena, lo has conseguido! Esto significa que tu título es plenamente válido en España, como si lo hubieras obtenido aquí. Te llegará una credencial oficial en PDF con firma electrónica. Ese documento es, a todos los efectos, tu nuevo título español.
Mi consejo: descárgalo, guárdalo en la nube, en un disco duro externo y envíatelo por email. ¡No lo pierdas! A partir de aquí, si tu profesión es regulada (como medicina o ingeniería), ya puedes empezar el proceso de colegiación.
2. Resolución Condicionada
Que no cunda el pánico. Esto no es un "no", es un "casi". Significa que el Ministerio ve que tu formación es muy similar, pero te faltan algunos conocimientos o prácticas para que sea totalmente equivalente.
La propia resolución te dirá exactamente qué "carencias formativas" han detectado y cómo subsanarlas. Normalmente, las opciones que te darán son:
- Superar una prueba de aptitud específica.
- Hacer un periodo de prácticas supervisadas.
- Matricularte y aprobar ciertas asignaturas en una universidad española.
Te suelen dar un plazo generoso, de hasta cuatro años, para cumplir con estos requisitos. Una vez que lo hagas, presentas la documentación que lo demuestre y, entonces sí, recibirás tu resolución favorable.
3. Resolución Denegada
Este es el peor escenario, pero no necesariamente el final del camino. Una denegación ocurre cuando el Ministerio considera que hay diferencias demasiado grandes e insalvables entre tu formación y la que se exige en España.
Lee con muchísima atención los motivos que te dan para entender por qué la han rechazado.
Si crees que se han equivocado o que la decisión es injusta, tienes derecho a reclamar. Puedes interponer un recurso potestativo de reposición en el plazo de un mes ante el mismo organismo, o ir directamente a los tribunales con un recurso contencioso-administrativo en un plazo de dos meses.
Por cierto, mientras te sumerges en todo este papeleo, seguramente también estarás poniendo en orden otros aspectos de tu vida en España. Si te surgen dudas sobre el sistema sanitario, te vendrá bien leer nuestra guía sobre qué es el número de afiliación a la Seguridad Social.
Preguntas frecuentes sobre la homologación de títulos
Llegados a este punto, es normal que te asalten un montón de dudas sobre casos concretos. La burocracia para homologar un título universitario en España puede ser un laberinto, así que vamos a responder a las preguntas más típicas que nos encontramos cada día, basándonos en la experiencia de quienes ya han pasado por esto.
Aquí vas a encontrar respuestas directas y consejos prácticos para esos "¿y si…?" que seguro te están quitando el sueño.
¿Puedo empezar a trabajar mientras mi título está en proceso?
Esta es la pregunta del millón, y la respuesta corta es: depende de tu profesión, pero lo más probable es que no puedas ejercer en lo tuyo.
Para las profesiones no reguladas (piensa en marketing, finanzas, diseño gráfico…), legalmente no existe una prohibición expresa. Sin embargo, seamos realistas: muy pocas empresas se van a arriesgar a contratar a un profesional cualificado sin tener la certeza de que sus estudios son equiparables al sistema español. Quizás podrías encontrar un trabajo de menor responsabilidad mientras esperas, pero difícilmente para el puesto al que aspiras con tu titulación.
Ahora bien, para las profesiones reguladas (médico, arquitecto, abogado, ingeniero, etc.), la respuesta es un NO rotundo y en mayúsculas. Es completamente ilegal ejercer sin tener la homologación aprobada y, en la mayoría de los casos, estar colegiado. Meterse en eso puede acarrear sanciones muy serias, tanto para ti como para la empresa que te contrate. De verdad, no merece la pena el riesgo.
¿Qué pasa si mi plan de estudios no es clavado al español?
¡Tranquilo! Es prácticamente imposible que sea idéntico, y el Ministerio lo sabe perfectamente. No están buscando un clon de una carrera española. Lo que el técnico que revisa tu expediente va a analizar es que haya una equivalencia razonable en el nivel, la duración y, sobre todo, en las materias troncales de la titulación.
Si detectan que te faltan algunas asignaturas o competencias, lo que llaman "carencias formativas subsanables", no te van a denegar el trámite de golpe.
Lo más común en estos casos es que recibas una resolución "condicionada". En ese documento te explicarán al detalle qué materias te faltan por cursar o qué conocimientos debes acreditar. Te darán opciones claras, como matricularte de esas asignaturas en una universidad española o superar una prueba de aptitud específica.
Este escenario es muy habitual, sobre todo en carreras técnicas y de ciencias de la salud. Considéralo una buena señal: significa que tu título es válido, solo que necesita un pequeño empujón final.
¿La Apostilla de La Haya o las traducciones juradas tienen fecha de caducidad?
Técnicamente, no caducan. La Apostilla de La Haya es un sello que certifica la autenticidad de una firma en un documento, y esa autenticidad no se pierde con el tiempo. Lo mismo ocurre con una traducción jurada: una vez hecha, es válida para siempre.
Pero ojo, aquí hay un matiz importante. La administración española puede ser un poco puntillosa con la antigüedad de los documentos originales. Aunque la apostilla no caduque, si presentas un certificado de notas que se emitió hace 15 años, es posible que el funcionario te pida uno más reciente para asegurarse de que no ha habido ninguna modificación desde entonces.
Un consejo práctico para evitar sustos: intenta solicitar a tu universidad certificados actualizados (título, notas, etc.) justo antes de empezar todo el papeleo. Te ahorrará posibles requerimientos y retrasos.
¿Necesito un seguro de salud para el trámite de homologación?
Para el trámite de homologación en sí, el que presentas en el Ministerio de Universidades, no te van a pedir ningún seguro de salud. No forma parte de la lista de requisitos.
Sin embargo, pensemos con lógica: nadie homologa un título por hobby. Este proceso casi siempre va de la mano de la solicitud de un visado de estudios, de trabajo o de una autorización de residencia. Y para absolutamente todos esos trámites de extranjería, tener un seguro médico privado con cobertura completa en España es un requisito indispensable y obligatorio.
Las oficinas de Extranjería te exigirán una póliza con unas características muy concretas:
- Sin copagos: Que no tengas que pagar nada extra cada vez que vayas al médico.
- Sin carencias: Que te cubra todo desde el primer día de contrato.
- Cobertura completa: Que sea equiparable al Sistema Nacional de Salud.
Así que, aunque no te lo pidan para el formulario de la homologación, lo vas a necesitar sí o sí para poder vivir legalmente en España mientras esperas la resolución y, por supuesto, después de conseguirla.
Mientras pones en orden la validación de tus estudios, no dejes para el último momento otro pilar de tu nueva vida en España: tu salud y tu tranquilidad. En Insurance Health Expats somos especialistas en seguros médicos para expatriados, con pólizas diseñadas para cumplir al 100% con los requisitos de Extranjería. Te ofrecemos una contratación fácil, sin copagos ni carencias, para que tu única preocupación sea construir tu futuro profesional. Asegura tu tranquilidad en España hoy mismo.