Qué es la tarjeta sanitaria europea y cómo protege a los expatriados

La Tarjeta Sanitaria Europea, o TSE como la conocemos todos, es básicamente tu pasaporte sanitario para moverte por Europa con tranquilidad. Piénsalo así: es una red de seguridad que te garantiza que, si tienes un problema de salud durante una estancia temporal, recibirás la atención médica pública que necesites, exactamente en las mismas condiciones que un residente local.

No es un seguro de viaje, y esa es la primera gran distinción que hay que hacer. Es, más bien, una garantía de que una urgencia médica no te arruinará el viaje ni el bolsillo.

Tu red de seguridad sanitaria para viajar por Europa

Imagina la situación: estás de vacaciones en la costa italiana y te rompes un brazo. O quizás te encuentras en un viaje de trabajo en Alemania y, de repente, una infección te deja fuera de juego. Sin la TSE, la cosa se complicaría bastante, enfrentándote a costes médicos que pueden ser muy elevados y a toda la burocracia de un sistema sanitario que no es el tuyo.

Con la tarjeta en la cartera, el proceso es mucho más sencillo. Solo tienes que ir a un hospital o centro de salud público, presentarla junto a tu DNI o pasaporte, y te atenderán como a uno más de allí.

Persona con Tarjeta Sanitaria Europea física y digital, dinero y portátil en escritorio de madera.

Este documento es un derecho y, además, es totalmente gratuito para cualquier persona que esté cubierta por la seguridad social en uno de los estados miembros. Oficialmente, la TSE es un documento personal e intransferible que te da acceso a la asistencia sanitaria "médicamente necesaria" durante tus viajes por la Unión Europea, el Espacio Económico Europeo (que incluye a Islandia, Liechtenstein y Noruega) y también en Suiza. Si quieres ver los detalles, la web oficial de la Seguridad Social tiene una guía muy clara sobre cómo solicitar la TSE y sus beneficios.

Comprendiendo su función principal

La clave aquí está en entender qué significa eso de "médicamente necesaria". La TSE no está pensada para cubrir tratamientos que puedas planificar con antelación, como una operación programada, ni tampoco para hacer "turismo sanitario". Su propósito es muy concreto: asegurar que no tengas que volverte a casa antes de tiempo por un problema de salud que no puede esperar.

La TSE te asegura que una enfermedad o accidente repentino no se convierta en una crisis financiera. Te da acceso al sistema público local, lo que significa que si los residentes pagan una pequeña tasa por una consulta (copago), tú también deberás hacerlo.

Para que te quede todo mucho más claro, hemos preparado una tabla que resume sus puntos más importantes de un vistazo.

La tarjeta sanitaria europea en un vistazo

Esta tabla te ayudará a entender rápidamente qué es y qué no es la TSE.

Característica Descripción
Coste Totalmente gratuita. Su solicitud y renovación no tienen ningún coste.
Validez Normalmente tiene una validez de dos años. Debes renovarla antes de que caduque.
Cobertura Atención sanitaria pública que sea médicamente necesaria durante una estancia temporal.
Territorio Válida en los países de la UE, EEE (Islandia, Liechtenstein, Noruega) y Suiza.
Limitaciones No cubre la sanidad privada, tratamientos programados, ni la repatriación.

Como puedes ver, la TSE es una herramienta indispensable.

En definitiva, si eres un expatriado viviendo en España y tienes pensado viajar por Europa, llevar la TSE contigo es fundamental. Te da una tranquilidad enorme, pero es crucial ser consciente de sus limitaciones y no confundirla con un seguro de viaje o un seguro médico privado. Estos últimos ofrecen coberturas mucho más amplias y son el complemento perfecto para estar totalmente protegido.

Cómo conseguir tu Tarjeta Sanitaria Europea si eres expatriado

Si vives en España como expatriado, hacerte con tu Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) es un trámite bastante sencillo, pero parte de una premisa clave: tienes que tener derecho a la sanidad pública española. Esto, en la práctica, significa estar dado de alta en la Seguridad Social, ya sea porque trabajas por cuenta ajena o como autónomo, eres pensionista o figuras como beneficiario de alguien que sí lo está.

Si cumples este requisito, el resto es coser y cantar. Por suerte, la mayoría de las gestiones ya son online, lo que te ahorra colas y papeleo innecesario.

Mesa con portátil mostrando solicitud online de TSE en la Sede Electrónica, junto a cuaderno y tarjeta.

La forma más directa y que siempre recomiendo es hacerlo por internet, a través de la Sede Electrónica de la Seguridad Social. Y no te asustes si la burocracia digital te da algo de respeto; han pensado en todo y tienes varias maneras de identificarte sin que sea un quebradero de cabeza.

El proceso, paso a paso

La vía online es, sin duda, la más rápida. La plataforma te va llevando de la mano, pero viene bien saber de antemano qué opciones tienes para entrar.

  1. Con identificación digital: Si ya manejas el Certificado Digital, el DNI electrónico o el sistema Cl@ve, el trámite es prácticamente automático. Entras, verificas que tus datos son correctos y envías la solicitud. Es la opción más segura y eficiente.
  2. Sin certificado: ¿Que todavía no tienes nada de eso? Tranquilo, hay alternativa. La Seguridad Social ha habilitado un servicio específico para solicitar la TSE sin necesidad de certificado. Solo tendrás que rellenar un formulario con tus datos (nombre, número de afiliación a la Seguridad Social, etc.). El sistema comprueba al momento si todo cuadra con su base de datos y, si está correcto, tu petición queda registrada.

Un consejo de oro: Antes de ponerte a ello, asegúrate de que tu domicilio está actualizado en los registros de la Seguridad Social. La tarjeta te la mandarán por correo postal a la dirección que tengan, y no hay forma de recogerla en mano. ¡Que no se pierda por el camino!

¿Cuánto tarda y cuánto dura?

Una vez hecha la solicitud, la maquinaria se pone en marcha. Lo normal es que tengas la tarjeta física en tu buzón en un plazo de unos 5 o 10 días laborables.

En cuanto a su vigencia, la TSE tiene una validez estándar de dos años desde que se emite. Es importantísimo que le eches un vistazo a la fecha de caducidad antes de cualquier viaje para evitar sorpresas desagradables.

Casos particulares que te pueden interesar

La vida del expatriado tiene sus propias reglas y es normal que tu situación sea un poco diferente. Veamos algunos casos comunes:

  • Trabajadores desplazados: Si tu empresa te ha mandado a trabajar a España, te darán de alta en la Seguridad Social y, por tanto, tendrás todo el derecho a solicitar tu TSE española.
  • Estudiantes: Los estudiantes de la UE que venís a España soléis estar cubiertos con la TSE de vuestro país. Ahora bien, si te pones a trabajar aquí y empiezas a cotizar, pasas a tener derecho a solicitar la tarjeta española.
  • Beneficiarios: Si eres familiar directo de un trabajador asegurado (cónyuge, pareja de hecho o hijo menor de 26 a tu cargo), también puedes solicitar tu propia tarjeta como su beneficiario.

Para cualquiera de estas gestiones, tener tu documentación de identidad en regla es fundamental. Si es un tema que tienes pendiente, te vendrá de perlas nuestra guía sobre cómo obtener el NIE en España, un documento imprescindible para casi todo en la vida de un expatriado.

Qué te cubre (y qué no) la Tarjeta Sanitaria Europea en tus viajes

Para evitar sustos cuando estás fuera, es crucial entender qué significa de verdad eso de "atención médicamente necesaria". No es un término burocrático más, sino la frase que define exactamente hasta dónde llega la cobertura de tu Tarjeta Sanitaria Europea (TSE). En pocas palabras: cubre cualquier problema de salud que no pueda esperar a que vuelvas a casa.

Imagina que la TSE es tu red de seguridad sanitaria para imprevistos. Su objetivo es muy claro: que un problema de salud no te obligue a hacer las maletas y volver a España antes de tiempo. Esto incluye desde un accidente tonto hasta una enfermedad que aparece de repente durante tu estancia.

Situaciones en las que la TSE te salvará el día

Vamos a verlo con ejemplos reales para que quede más claro. Si estás esquiando en los Alpes franceses y tienes la mala pata de romperte un brazo, tu TSE cubrirá la visita a urgencias, las radiografías y la escayola en el hospital público de la zona. Pagarás exactamente lo mismo que un francés, que en la mayoría de los casos es absolutamente nada.

Y no solo sirve para accidentes. Si tienes una enfermedad crónica, como la diabetes, y necesitas atención médica durante un viaje a Portugal, o si precisas diálisis por una dolencia renal mientras visitas Italia, la TSE te garantiza que recibirás ese tratamiento vital. Te atenderán en el sistema público del país, sin coste o, como mucho, pagando el mismo copago simbólico que los locales, si es que lo tienen.

Con la TSE, tienes garantizado el tratamiento para enfermedades que ya tenías si se vuelve indispensable durante tu viaje. Esto incluye el seguimiento de dolencias crónicas y cualquier atención necesaria relacionada con el embarazo.

Un detalle importante: la tarjeta también cubre la atención durante el embarazo y el parto si se produce de forma inesperada. Ahora bien, no te cubrirá los gastos si has viajado a propósito para dar a luz en otro país.

Las limitaciones: lo que tu TSE no va a cubrir

Saber qué incluye la tarjeta es tan importante como tener clarísimo qué se queda fuera. Conocer sus límites te ahorrará un montón de quebraderos de cabeza y, sobre todo, facturas con muchos ceros. La TSE no es un cheque en blanco.

Estas son las exclusiones más importantes que debes tener en mente:

  • Sanidad privada: La TSE solo funciona en la red de hospitales y centros de salud públicos. Si por lo que sea decides ir a un médico o a una clínica privada, tendrás que pagar el 100% de los costes de tu bolsillo.
  • Tratamientos programados: No puedes usar la tarjeta para viajar a otro país a operarte o a recibir un tratamiento que ya tenías planificado. Eso se considera "turismo sanitario" y no está cubierto.
  • Repatriación: Ojo con esto, porque es un punto clave. Si por una enfermedad o un accidente grave necesitas que te traigan de vuelta a España en una ambulancia o en un avión medicalizado, la TSE no cubrirá este gasto. Y hablamos de una factura que puede subir a miles de euros fácilmente.
  • Costes de rescate: Si sufres un accidente en la montaña o en el mar y necesitan rescatarte, esos gastos tampoco están incluidos.

En España, donde el sistema sanitario goza de una buena valoración (entre un 68% y un 77% de satisfacción), la TSE es una herramienta fantástica. Facilita mucho las cosas. Pero en un mundo donde cada vez nos movemos más, con un país que lidera la creación de empleo con 21.864.699 afiliados y atrae a profesionales de todas partes, depender solo de ella puede ser arriesgado. Puedes leer más sobre este crecimiento en la revista de la Seguridad Social.

En definitiva, la TSE es tu mejor amiga para urgencias médicas en viajes temporales, pero no es, ni pretende ser, una solución que lo cubra todo.

TSE o seguro médico privado: ¿qué necesito como expatriado?

Para cualquiera que se instale en España, hay una pregunta que siempre sale a la luz: ¿me basta con la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) para estar cubierto? La respuesta rápida es que, para un viaje de vacaciones, sí. Pero para vivir aquí, es un rotundo no. Son dos herramientas completamente distintas y entender por qué es fundamental para tu tranquilidad.

La TSE es tu mejor aliada para una urgencia médica si estás de paso en otro país europeo. Pero cuando hablamos de residir en España, tus necesidades sanitarias son otras. Necesitarás ir al médico de cabecera, visitar especialistas, hacerte pruebas diagnósticas… y, lo más importante, cumplir con los requisitos legales para obtener tu visado o permiso de residencia.

La gran diferencia a la hora de tramitar tu residencia

Aquí es donde la cosa se pone seria. Para la mayoría de visados y autorizaciones de residencia, las autoridades de extranjería españolas te van a exigir un seguro médico privado con cobertura completa, sin copagos y sin periodos de carencia. La TSE no cumple ninguno de estos requisitos, así que no te servirá para los trámites.

Un seguro privado te da la garantía de que, desde el primer día que pises suelo español, tienes acceso total al sistema sanitario. Esto no es solo una comodidad, es un requisito indispensable para que te aprueben la residencia. Posiblemente, esta sea la razón de más peso por la que un expatriado no puede depender únicamente de la tarjeta europea.

Para que te hagas una idea de para qué sirve realmente la TSE, este esquema visual lo deja muy claro.

Árbol de decisión simple sobre la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) para determinar cobertura en urgencias médicas.

Como ves, la tarjeta está pensada para actuar en un imprevisto, en una urgencia durante un viaje. No está diseñada para cubrir la atención médica planificada y continua que necesitas en tu día a día como residente.

Comparativa directa: TSE vs. seguro privado

Para que las diferencias queden todavía más claras, hemos preparado una tabla que las pone cara a cara. Así puedes ver de un vistazo qué te ofrece cada opción.

Comparativa de la tarjeta sanitaria europea y el seguro médico privado

Servicio / Característica Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) Seguro Privado (Insurance Health Expats)
Uso principal Viajes temporales fuera de España. Residencia y vida diaria en España.
Validez para visados No es válida. , cumple todos los requisitos de Extranjería.
Tiempos de espera Los del sistema público, que pueden ser largos. Acceso rápido a especialistas y pruebas.
Elección de médico Limitada al médico asignado por la sanidad pública. Libre elección dentro de un amplio cuadro médico.
Cobertura dental Muy básica o directamente inexistente. Cobertura dental completa disponible como opción.
Repatriación sanitaria No cubierta. Incluida, garantizando el traslado a tu país de origen.
Hospitalización Habitación compartida (según disponibilidad). Habitación individual con cama para un acompañante.

La tabla habla por sí sola. Las ventajas de un seguro privado para alguien que vive en España son evidentes. No se trata solo de cumplir con la ley, sino de tener acceso a una sanidad mucho más cómoda, rápida y completa para ti y tu familia.

En definitiva, la TSE es un documento imprescindible que no debe faltar en tu cartera para cualquier escapada por Europa. Sin embargo, el seguro médico privado es el verdadero pilar sobre el que se asientan tanto tu bienestar como tu estatus legal en España. No son excluyentes, sino complementarios.

Sabemos que elegir el seguro adecuado puede parecer un mundo, pero entender qué es una correduría de seguros y cómo un experto puede ayudarte a encontrar la póliza perfecta para tus necesidades es el primer paso para tomar la decisión correcta.

Consejos prácticos para usar tu TSE en el extranjero

Tener la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) en el bolsillo es solo el principio. La clave de verdad está en saber cómo y cuándo sacarla para que te sea útil. Piénsalo como una llave maestra para la sanidad pública europea; funciona, pero tienes que saber qué puertas abre exactamente.

Una mujer con mascarilla entrega documentos a un empleado en un mostrador de atención. Se ven carteles de 'Tarjeta Sanitaria Europea'.

El proceso en sí no tiene misterio. Si te pones enfermo o tienes un accidente, busca siempre un centro de salud u hospital público. Una vez allí, es crucial que enseñes dos cosas: tu TSE y tu DNI o pasaporte. Necesitan ambos para comprobar quién eres y que tienes derecho a que te atiendan.

Te tratarán como a un local, para lo bueno y para lo malo

Aquí es donde mucha gente se lía. La TSE te garantiza el acceso al sistema sanitario del país que visitas en las mismas condiciones que cualquier residente. Esto es fantástico, pero tiene un matiz importante: si los locales pagan por algo, tú también tendrás que hacerlo.

Por ejemplo, si en Francia un ciudadano paga una parte de la consulta del médico, a ti te cobrarán exactamente lo mismo. La TSE no es un seguro que lo cubre todo gratis; lo que hace es evitar que te facturen como a un turista sin cobertura, con precios que pueden ser desorbitados.

La regla de oro es muy fácil de recordar: si para ellos es gratis, para ti también. Si ellos pagan algo (un copago, por ejemplo), a ti te tocará pagar lo mismo. Echar un vistazo rápido a cómo funciona la sanidad de tu destino antes de salir te puede ahorrar más de un susto.

Lista de consejos que no fallan

Para que vayas sobre seguro, aquí tienes una pequeña lista con lo que deberías hacer siempre que viajes por Europa. Conviértelo en una costumbre y te evitarás problemas.

  • Lleva siempre la tarjeta física contigo. No la dejes en la maleta del hotel. Aunque existen certificados provisionales, el plástico azul es lo que todos los sistemas reconocen al instante y te agilizará cualquier trámite.
  • Investiga un poco sobre la sanidad del país. Antes de irte, dedica diez minutos a buscar en internet cómo funciona. ¿Hay copagos? ¿Cuál es el número de urgencias? Saber esto de antemano te dará mucha tranquilidad.
  • Guarda todas las facturas y papeles. Si por lo que sea tienes que pagar algo por adelantado que debería estar cubierto, necesitarás los recibos originales para pedir que te devuelvan el dinero cuando vuelvas a España.
  • Memoriza el teléfono de emergencias europeo. El 112 es el número universal y gratuito en toda la UE. Te pone en contacto con ambulancias, policía o bomberos, estés donde estés.

La TSE es una herramienta increíblemente útil para millones de personas que se mueven por Europa, incluidos los más de 3 millones de trabajadores extranjeros que cotizan en España. Para este colectivo, que ya supone el 14,1% de los afiliados a la Seguridad Social, tener esta cobertura es fundamental. Si te interesa el tema, puedes encontrar más datos sobre la sanidad y la población en España en este análisis de la OCDE.

Si sigues estos consejos, tu Tarjeta Sanitaria Europea dejará de ser un simple plástico en la cartera para convertirse en tu mejor aliada, dándote la seguridad que necesitas para disfrutar de tus viajes sin preocupaciones.

Por qué la TSE es un complemento y no un sustituto

Llegamos a la pregunta del millón, la que muchos expatriados se hacen: ¿basta con la Tarjeta Sanitaria Europea? La respuesta corta es no. Y es crucial entender por qué. La TSE es una herramienta fantástica, casi diría que imprescindible, para cualquiera que viva en España y viaje por Europa. Pero hay que tener muy claro que no sustituye la cobertura completa que solo puede darte un buen seguro médico privado.

Piénsalo de esta manera: la TSE es tu paraguas de emergencia para cuando estás de viaje. Si te caes y te rompes un brazo en Berlín, te atenderán. Pero tu seguro privado es el que cuida de ti en tu día a día en España, el que te permite ir al especialista sin esperas o hacerte esa resonancia magnética que necesitas. Y lo más importante: es un requisito legal para la mayoría de los visados y trámites de residencia.

La estrategia inteligente: una protección dual

En vez de pensar en "TSE o seguro privado", el enfoque más inteligente es verlos como un equipo. Juntos, crean un blindaje perfecto para tu salud: uno te cubre en tus escapadas por Europa y el otro en tu nueva vida en España.

  • La TSE para tus viajes: Es tu salvavidas cuando estás de vacaciones o en un viaje de trabajo corto por otro país del Espacio Económico Europeo. Te da acceso a la sanidad pública para urgencias y problemas médicos que no pueden esperar a que vuelvas a España.
  • El seguro privado para tu vida en España: Es la base de tu bienestar aquí. Te da acceso rápido a médicos, pruebas, especialistas y hospitales. Y, sobre todo, es la llave que te abre las puertas de la residencia legal en el país.

La mejor forma de verlo es esta: la TSE es para cuando estás "fuera de casa" temporalmente. Tu seguro médico privado es para cuando estás "en casa", viviendo tu día a día en España.

El equilibrio perfecto para tu vida de expatriado

Cada persona es un mundo. Quizás eres un nómada digital que pasa temporadas en distintas ciudades, una familia que acaba de mudarse a la costa, o un profesional que ha fichado por una startup en Madrid. Tus necesidades sanitarias no serán las mismas.

El objetivo es encontrar tu propio equilibrio. La combinación ideal, en la mayoría de los casos, es tener la TSE (que es gratis si cotizas a la Seguridad Social) y, al mismo tiempo, una póliza privada que se ajuste a lo que necesitas. Si estás buscando opciones, te recomiendo investigar bien qué debe incluir un seguro médico para extranjeros en España para tomar la mejor decisión.

Al final, de lo que se trata es de tener la tranquilidad de saber que, pase lo que pase y estés donde estés, tu salud está en buenas manos.

Dudas frecuentes: la Tarjeta Sanitaria Europea en la práctica

Cuando te mudas a otro país, las preguntas prácticas del día a día son inevitables. Y si hay un tema que genera muchas consultas, ese es la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE). Vamos a resolver aquí las dudas más comunes, con un lenguaje claro y directo, para que sepas qué hacer en cada momento y puedas viajar con la cabeza tranquila.

Tener estas respuestas a mano te ahorrará tiempo y más de un dolor de cabeza.

¿Qué hago si pierdo la TSE o me la roban en pleno viaje?

Que no cunda el pánico. Es una situación estresante, sí, pero tiene una solución bastante sencilla. Si te encuentras en el extranjero sin tu TSE, ya sea por pérdida o robo, lo que tienes que hacer es solicitar de inmediato el Certificado Provisional Sustitutorio (CPS). Este documento es, a efectos prácticos, tu TSE en papel.

Para conseguirlo, contacta con la Seguridad Social en España. Normalmente, el trámite se puede hacer online o por teléfono. Te pueden enviar el CPS por fax o email, e incluso mandarlo directamente al hospital o centro de salud donde te estén atendiendo. La idea es que nunca te quedes sin cobertura.

Perder la tarjeta es un fastidio, pero no tiene por qué arruinarte el viaje. El Certificado Provisional Sustitutorio es tu salvavidas; te garantiza la misma cobertura médica de urgencia. Lo importante es actuar con rapidez para tenerlo cuanto antes.

Este certificado tiene una validez máxima de 90 días, tiempo de sobra para cubrir tu escapada y solucionar el problema a la vuelta.

Mi viaje es mañana y la tarjeta todavía no ha llegado, ¿y ahora qué?

El clásico. Pediste la TSE con antelación, pero los días pasan y ni rastro de ella en el buzón. Si tienes el viaje a la vuelta de la esquina y la tarjeta física no está en tu poder, la solución es exactamente la misma que en el caso anterior: pedir el Certificado Provisional Sustitutorio (CPS).

Puedes solicitarlo fácilmente a través de la Sede Electrónica de la Seguridad Social. Es un proceso rápido que te genera un documento oficial listo para imprimir y llevar en la maleta. Aunque el plástico no haya llegado, tu derecho a la sanidad pública estará garantizado desde el minuto uno.

¿La TSE sigue funcionando en el Reino Unido después del Brexit?

La respuesta corta es sí. Afortunadamente, gracias al acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido, los ciudadanos de la UE podemos seguir usando nuestra tarjeta para recibir atención médica necesaria durante una visita temporal.

Eso sí, hay algunos detalles que conviene tener presentes:

  • Acuerdos específicos: Las condiciones pueden ser distintas para ciudadanos de fuera de la UE que residen legalmente en un país miembro.
  • La GHIC británica: Los residentes del Reino Unido ahora tienen su propia versión, la Global Health Insurance Card (GHIC).
  • Mejor prevenir: Los acuerdos internacionales pueden cambiar. Nunca está de más echar un último vistazo a la información oficial del gobierno antes de hacer la maleta.

Soy expatriado en España, ¿puedo usar la TSE si viajo a mi país de origen?

Esta es una de las dudas que más se repiten, y es lógico. Imagina que eres francés, pero vives y trabajas en España. La TSE que tienes la ha emitido la Seguridad Social española, porque es aquí donde cotizas.

Esta tarjeta está pensada para usarse fuera de España, en el resto de países del Espacio Económico Europeo y Suiza. Así que, si viajas a Francia de vacaciones, efectivamente, debes usar la TSE expedida por España para que te atiendan. Ya no puedes usar el sistema sanitario francés como si siguieras viviendo allí, porque tu cobertura ahora depende del país donde resides fiscalmente.


En Insurance Health Expats, sabemos que la tranquilidad es lo primero cuando vives fuera de casa. La TSE es una herramienta fantástica para tus viajes, pero para tu vida diaria en España necesitas una cobertura completa. Nuestros seguros médicos te ofrecen eso y más, cumpliendo con todos los requisitos para tu visado de residencia.

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