Entender qué es una autorización en el portal www.asisa.es es tan sencillo como imaginar que es la luz verde que te da la aseguradora antes de enfrentarte a pruebas complejas, estancias hospitalarias o intervenciones quirúrgicas. Con ella confirmas que tu póliza cubre el procedimiento y que existe una justificación médica sólida, brindándote tranquilidad tanto en lo sanitario como en lo económico.
Qué son las autorizaciones de Asisa y por qué las necesitas
Una autorización de Asisa es mucho más que un trámite burocrático: es la confirmación oficial de que tu seguro respaldará un servicio de alto coste o complejidad. No basta con pedir hora a un especialista; necesitas esta validación para procedimientos como:
- Resonancias magnéticas y otras pruebas de diagnóstico avanzado.
- Cirugías programadas que requieren ingreso hospitalario.
- Ciclos de rehabilitación con varias sesiones de fisioterapia.
En la práctica, funciona como un puente entre la prescripción de tu médico y la ejecución del tratamiento. Cuando tu doctor te entrega un volante para una RM de rodilla, por ejemplo, ese documento activa el proceso de solicitud de autorización en Asisa. Así, te aseguras de no llevarte sorpresas en la factura.
El papel de la autorización en tu cobertura
No veas este paso previo como un obstáculo sino como un sistema de seguridad. Gracias a las autorizaciones, Asisa comprueba que los recursos se destinan a intervenciones avaladas por la evidencia médica y ajustadas a las condiciones de tu póliza.
A su vez, esa validación te protege de desembolsos inesperados. El Grupo ASISA, con un volumen de primas de 1.890,52 millones de euros en 2025 y un crecimiento del 21,1%, atiende a más de 3,5 millones de asegurados. Ese respaldo financiero es lo que permite ofrecer coberturas amplias, gestionadas a través de este control preventivo. Puedes conocer más sobre los resultados históricos de ASISA en este informe.
Solicitar una autorización es actuar con previsión: coordinas tu atención médica y te aseguras de que la única preocupación sea tu recuperación.
Servicios comunes que requieren autorización previa en Asisa
Antes de salir de la consulta, conviene que sepas cuáles de estos servicios necesitan luz verde:
Servicios comunes que requieren autorización previa en Asisa
| Servicio Médico | Requiere autorización | Caso práctico |
|---|---|---|
| Pruebas de diagnóstico complejas | Sí | Tras un esguince de tobillo, te indican una resonancia magnética (RM) para descartar daños en ligamentos. |
| Ingresos hospitalarios programados | Sí | Tienes previsto un reemplazo de rodilla y necesitarás ingreso de tres noches para recuperación. |
| Tratamientos de rehabilitación | Sí | Después de una artroscopia, coordinar 15 sesiones de fisioterapia para recuperar movilidad. |
| Intervenciones quirúrgicas | Sí | La extracción de cataratas siempre requiere aprobación previa para garantizar cobertura. |
| Consulta con especialista | No | Una visita rutinaria al gastroenterólogo no exige autorización antes de la cita. |
Con esta tabla como referencia, podrás anticiparte y agilizar tu solicitud nada más recibir el volante médico. Así evitas demoras y te aseguras de que todos los trámites estén listos cuando más los necesitas.
Cómo solicitar tu autorización en el portal online de Asisa
Si necesitas una autorización médica, la forma más directa y sin complicaciones es hacerlo a través del portal de Asisa. La verdad es que gestionar estos trámites online en www.asisa.es te ahorra un montón de tiempo, evitando llamadas y esperas. La web está pensada para que tú mismo puedas hacerlo todo sin depender de un horario de oficina.
Lo primero es entrar en tu Área Privada. Si ya tienes usuario, solo tienes que poner tu NIF/NIE y la contraseña. Si es la primera vez que entras, no te preocupes, el registro es bastante rápido; solo necesitarás tener a mano los datos de tu póliza.
¿Dónde encuentro la sección de autorizaciones?
Una vez que has iniciado sesión, la navegación es bastante intuitiva. Busca en el menú principal una opción que se llama "Autorizaciones" o algo similar, como "Mis Gestiones". Desde ahí se controla todo el proceso.

La web de Asisa te lleva directamente al Área Privada, que es el centro de operaciones para todas tus gestiones, incluyendo la famosa solicitud de www asisa es autorizaciones.
Antes de ponerte a rellenar nada, te recomiendo tener a mano todo lo que vas a necesitar. Así el proceso va sobre ruedas.
- El volante médico que te dio el especialista.
- Tu número de tarjeta o póliza de Asisa.
- Los datos del centro o del médico que te va a hacer la prueba.
Un truco que siempre funciona: usa una app de escáner en el móvil para digitalizar el volante. Asegúrate de que la foto salga nítida, sin sombras y que se lea todo bien. Una imagen de buena calidad puede marcar la diferencia para que te aprueben la autorización a la primera y no te pidan reenviar nada.
Rellenando el formulario paso a paso
Cuando estés en la sección de autorizaciones, verás un formulario online. Es muy sencillo: solo tienes que ir completando los campos y adjuntar el archivo del volante médico.
El sistema te va guiando. Por ejemplo, te pedirá que selecciones para quién es la autorización (para ti o para otro beneficiario de la póliza). Es muy visual y claro.

Como ves en este esquema, el proceso se divide en tres fases lógicas: primero vas al médico, luego pides la autorización y, una vez aprobada, ya puedes hacerte la prueba o el tratamiento.
Al terminar de enviar todo, el sistema te dará una confirmación y un número de seguimiento. ¡Guárdalo bien! Con ese código podrás consultar en qué estado se encuentra tu solicitud en cualquier momento.
Hacerlo online te da una autonomía total. Puedes gestionar tu salud desde donde quieras y cuando quieras, con la tranquilidad de tener el control de tus trámites. Por cierto, además de las autorizaciones, desde el portal también puedes pedir citas. Si te interesa, echa un vistazo a nuestra guía sobre cómo pedir citas online en Asisa.
La documentación esencial para un proceso sin demoras
Para que el proceso de autorización en www.asisa.es fluya sin problemas ni retrasos, la clave es tener toda la documentación preparada y correcta desde el primer momento. Imagina que vas a montar un mueble: si tienes todas las piezas y las herramientas a mano, todo va sobre ruedas. Aquí pasa exactamente lo mismo.
El documento estrella es el volante médico, esa prescripción que te da el especialista. Pero ojo, no es un papel cualquiera. Para que Asisa lo valide a la primera, necesita contener información muy concreta.

¿Qué debe incluir tu volante médico?
Un volante bien cumplimentado es tu pase rápido para conseguir la autorización. Antes de irte de la consulta, tómate un minuto para echarle un vistazo y asegurarte de que no le falta nada. Créeme, te ahorrará muchas idas y venidas.
Estos son los puntos que no pueden faltar:
- Datos del médico: Su nombre completo, su firma y, lo más importante, su número de colegiado. Esto es lo que confirma que la petición viene de un profesional acreditado.
- Diagnóstico claro: Debe quedar muy claro el motivo por el que se solicita la prueba o el tratamiento. Un diagnóstico genérico como "dolor de rodilla" puede frenar el proceso. En cambio, algo como "sospecha de rotura de menisco" es directo y acelera la gestión.
- Descripción del servicio: El nombre exacto de la prueba o el procedimiento. Por ejemplo, "Resonancia Magnética de rodilla derecha con contraste". Cuanto más específico, mejor.
Aparte del volante, a veces te pedirán informes complementarios. Un caso muy habitual: si el médico te pide un TAC, es casi seguro que necesitarás adjuntar el informe de la radiografía previa que llevó a esa decisión.
Tener toda la documentación organizada desde el principio no solo acelera la respuesta de Asisa, sino que también te da una gran tranquilidad y control sobre tu salud.
Checklist de documentos para tu solicitud de autorización
Usa esta lista de verificación para asegurarte de que no te falta nada antes de enviar tu solicitud a Asisa.
| Documento o Información | Qué debes revisar | Consejo práctico |
|---|---|---|
| Volante médico | Datos del médico (nombre, firma, n.º colegiado), diagnóstico y descripción del servicio. | Revisa el volante antes de salir de la consulta. Si algo no está claro, pide que lo corrijan en el momento. |
| Datos del paciente | Tu nombre completo y número de tarjeta de Asisa deben ser correctos y legibles. | Asegúrate de que los datos coinciden exactamente con los de tu tarjeta de asegurado para evitar errores. |
| Informes previos | Si la prueba se solicita por un hallazgo anterior (ej. radiografía), adjunta ese informe. | Ten una carpeta digital (en Google Drive, por ejemplo) con todos tus informes médicos. Te facilitará la vida. |
| Fecha de la prescripción | Comprueba que la fecha del volante sea reciente y esté dentro de la validez que marca Asisa. | No dejes pasar mucho tiempo desde que te dan el volante hasta que solicitas la autorización. |
Tener estos cuatro puntos bajo control es la mejor garantía para que tu solicitud se procese de forma rápida y sin complicaciones.
Procedimientos que siempre requieren autorización
Anticiparse es la mejor estrategia. Hay ciertos servicios que, por su complejidad o coste, siempre van a necesitar la luz verde de Asisa. Si los conoces de antemano, puedes empezar a reunir la documentación en cuanto salgas de la consulta del especialista, ganando un tiempo muy valioso.
Quédate con esta lista para saber cuándo tienes que activar el proceso en www asisa es autorizaciones:
- Ingresos hospitalarios: Cualquier estancia programada en un hospital, ya sea para una operación o para recibir un tratamiento.
- Pruebas de imagen avanzadas: Piensa en Resonancias Magnéticas (RM), Tomografías Axiales Computarizadas (TAC) o Tomografías por Emisión de Positrones (PET).
- Series de rehabilitación: Cuando te prescriben un bloque de sesiones, como 15 citas de fisioterapia o 10 de logopedia, el paquete completo debe autorizarse.
- Tratamientos de alto impacto: Procedimientos como quimioterapia, radioterapia o tratamientos biológicos complejos.
- Prótesis e implantes: La cobertura de cualquier material ortoprotésico también requiere una validación previa.
Con esta información, ya sabes qué esperar y puedes enfocar tu energía en preparar los papeles correctos en lugar de dudar sobre si necesitas o no la autorización. Por cierto, tener claro qué es el número de póliza y dónde encontrarlo es otro de los pilares para que tus gestiones sean fluidas. Puedes aprender más sobre cómo localizar tu número de póliza en nuestro artículo detallado.
Otras formas de solicitar tu autorización y cómo seguir su estado
Si el portal online de Asisa te parece un laberinto, tranquilo, no eres el único. A veces, la web no es la vía más directa. Por suerte, existen otras formas de gestionar tus autorizaciones que te permiten un contacto más personal y, en muchos casos, resolver las cosas más rápido.
Vamos a ver las alternativas y cómo no perderle la pista a tu solicitud una vez que está en marcha.

La vía telefónica: una solución rápida y directa
A veces, una simple llamada telefónica puede aclarar dudas que por email tardarían días en resolverse. Es una excelente opción si necesitas una respuesta rápida o si tu caso tiene algún matiz particular.
Eso sí, para que la llamada sea productiva, ten todo a mano antes de marcar. Piensa en Marta, una expatriada en Madrid que necesitaba un informe adicional para su resonancia; en una llamada de cinco minutos, entendió exactamente qué le pedían y cómo enviarlo. Para que te pase lo mismo, prepara esto:
- Tu número de póliza y DNI/NIE.
- El volante del médico con la prueba o tratamiento prescrito.
- El nombre del doctor, su número de colegiado y el centro donde te harás la prueba.
Durante la llamada, te darán un número de expediente. ¡Apúntalo! Ese código es tu llave para cualquier consulta futura sobre esa misma solicitud.
La gestión presencial: cara a cara en una oficina de Asisa
Para quienes prefieren el trato humano o tienen una situación un poco más compleja, ir a una oficina de Asisa es la mejor opción. Te aseguras de que reciben toda la documentación y puedes resolver cualquier duda en el momento.
Puedes encontrar la oficina más cercana en el buscador de la propia web de Asisa. Imagina a Juan, un nómada digital en Barcelona, cuyo email con los informes se quedaba atascado en el borrador; al final, se acercó a una oficina y lo solucionó en diez minutos. Si vas a hacer lo mismo, lleva contigo:
- El volante médico original, firmado y sellado por el doctor.
- Tu DNI o NIE.
- Tu tarjeta de asegurado de Asisa.
- Cualquier informe médico previo que pueda ser relevante.
Mi consejo es que lleves siempre el original y una copia. Al entregar los papeles, te darán un justificante de entrega. Guárdalo bien, es tu prueba de que has presentado todo correctamente.
Por cierto, si te encuentras en una situación de urgencia, es vital tener los contactos adecuados. Hemos preparado una guía específica con los números de urgencias de Asisa para que los tengas siempre a mano.
¿Y mi solicitud? Cómo seguirle el rastro
Una vez que has enviado todo, empieza la espera. El verdadero reto ahora es saber en qué punto está tu solicitud. Afortunadamente, puedes monitorizar su estado desde tu Área Privada en la web de Asisa.
Los estados que verás son bastante claros:
| Estado | ¿Qué significa? | ¿Qué hago ahora? |
|---|---|---|
| En trámite | Tu solicitud ha llegado y la están revisando. | Ten paciencia. Vuelve a mirar en unas 48 horas. |
| Autorizado | ¡Luz verde! Ya tienes el permiso. | Llama al centro médico y pide tu cita. |
| Denegado | La han rechazado, normalmente por falta de información. | No te preocupes. Revisa qué te piden y envíalo. |
Un consejo práctico: si ves que tu solicitud lleva más de 72 horas en el estado "En trámite", no dudes en llamar para preguntar. A veces, un pequeño empujón acelera las cosas.
Que te denieguen una autorización no es el fin del mundo. La mayoría de las veces se debe a algo tan simple como un informe que falta o una fecha poco clara. Simplemente, averigua qué necesitan y envíalo lo antes posible para reactivar el proceso.
Unos últimos consejos, sobre todo para expatriados
La barrera del idioma puede ser un problema. Si no dominas el español, ten preparadas algunas frases clave. Algo tan sencillo como "Hola, necesito saber el estado de mi autorización número X" puede marcar la diferencia.
Apunta siempre con quién hablaste, a qué hora y qué te dijeron. Estos pequeños detalles son oro puro si surge alguna complicación, especialmente en trámites relacionados con Extranjería o visados donde los plazos son cruciales.
Y si no estás en España, recuerda que puedes autorizar a alguien de confianza para que haga las gestiones en tu nombre.
Sobre todo, mantén la calma. Gestionar autorizaciones puede ser un poco estresante, pero con organización y sabiendo qué pasos dar, lo tendrás todo bajo control.
Consejos prácticos si eres expatriado o tienes familia en Asisa
Llegar a un nuevo país y descifrar su sistema sanitario puede ser un auténtico reto. Pero no te preocupes, una vez que le coges el truco, gestionar las autorizaciones de Asisa es más fácil de lo que parece. Esto es especialmente importante si, como muchos expatriados, tienes que lidiar con la barrera del idioma o gestionar la póliza de toda la familia.
Mi consejo número uno para cualquier expatriado es digitalizarlo todo. Créeme, tener tus documentos médicos organizados y a mano en la nube te ahorrará tiempo y muchos quebraderos de cabeza cuando necesites usar el servicio de www asisa es autorizaciones.
El truco está en la organización digital
Algo tan sencillo como crear una carpeta en Google Drive o Dropbox dedicada a temas de salud puede cambiarlo todo. Piensa en ella como tu archivo médico personal.
Aquí puedes guardar de forma ordenada:
- Los volantes del médico: Nada más salir de la consulta, usa una app de escáner en tu móvil para hacer un PDF claro y guárdalo. ¡Adiós a los papeles perdidos!
- Tus solicitudes de autorización: Guarda siempre una copia de lo que envías y, sobre todo, el número de referencia que te dan. Es tu salvavidas si necesitas hacer seguimiento.
- Informes y resultados: Archiva los resultados de pruebas anteriores. Tener un historial completo a mano es increíblemente útil para futuras consultas.
Tener este archivo digital te permite encontrar y adjuntar documentos a una solicitud online en cuestión de segundos, estés donde estés. Se acabaron las prisas y los retrasos.
Contar con un seguro aceptado para los trámites de visado o Extranjería, como los que ofrece Asisa, da una tranquilidad enorme. Saber que tienes cubiertas cosas tan importantes como una hospitalización o una prótesis cuando estás lejos de casa no tiene precio.
¿El idioma te frena? Claves para comunicarte sin miedo
Si todavía no dominas el español, la idea de llamar por teléfono para una autorización puede imponer un poco. Pero con un poco de preparación, verás que no es para tanto.
Tener un par de frases clave preparadas te dará la confianza que necesitas. Por ejemplo:
- "Hola, quería solicitar una autorización para una resonancia magnética".
- "Mi número de póliza es el…"
- "¿Me puede dar el número de referencia de la solicitud, por favor?".
Un pequeño truco: apunta siempre el nombre de la persona que te atiende y la fecha de la llamada. Si más adelante hay algún problema o necesitas volver a llamar, esta información es oro.
Gestionar las autorizaciones para toda la familia
Si tienes una póliza familiar, lo normal es que el titular se encargue de todo el papeleo. La buena noticia es que el Área Privada de Asisa está pensada para esto. Desde un único perfil, el titular puede solicitar autorizaciones para todos, incluidos los niños.
Al empezar el trámite online, el sistema te preguntará para quién es la autorización. Solo tienes que seleccionar el nombre de tu hijo o pareja en el menú desplegable y subir su volante médico. Así de simple. Todo queda centralizado, lo que evita el jaleo de entrar y salir de diferentes cuentas y mantiene el historial médico de la familia en un solo lugar.
Resolviendo tus dudas sobre las autorizaciones de Asisa
Cuando llegas a España y te toca usar el seguro médico por primera vez, es normal sentirse un poco perdido. Surgen mil preguntas. Para ponértelo fácil, aquí hemos juntado las dudas más habituales sobre el proceso de www asisa es autorizaciones, pensadas especialmente para expatriados que, como tú, se están haciendo al sistema.
¿Cuánto suele tardar Asisa en dar el visto bueno a una autorización?
Por lo general, el proceso va bastante rápido. Si pides una autorización para algo común, como una resonancia magnética, lo normal es que te respondan en un plazo de 24 a 72 horas laborables. Ojo con esto: los fines de semana no cuentan, así que tenlo presente cuando hagas tus cálculos.
Claro que, si tu caso es más complejo y necesita que el equipo médico de Asisa lo revise con lupa, puede que se alargue un poco más. En el otro extremo, si es una urgencia vital, como un ingreso hospitalario que no se podía prever, el trámite es casi instantáneo y suele encargarse el propio hospital.
Un consejo que vale oro: para cualquier prueba o tratamiento que tengas programado, pide la autorización con al menos una semana de margen. Te ahorrarás el estrés de última hora y te asegurarás de llegar a la cita con tu número de autorización en la mano.
¿Y si me deniegan la solicitud? ¿Qué hago?
Lo primero, que no cunda el pánico. Una negativa no es el final del camino, ni mucho menos. Asisa siempre te explicará por qué no la han aprobado, y la mayoría de las veces el motivo es más sencillo de lo que parece.
Las causas más típicas suelen ser:
- Falta algún papel: Es muy común que se olviden de adjuntar el informe del médico que justifica por qué necesitas esa prueba.
- Datos erróneos: Un simple baile de números en el código del procedimiento o en el número de colegiado del médico puede paralizarlo todo.
- Fuera de cobertura: Es raro, pero a veces el tratamiento que pides no está incluido en tu póliza concreta.
Lo más práctico es llamar a Atención al Cliente y que te digan exactamente qué ha pasado. Lo más probable es que solo tengas que hablar con tu médico para que complete el informe y volver a enviar la solicitud.
¿Necesito pedir permiso para ir a urgencias?
No, nunca. Para una urgencia no hace falta ninguna autorización previa. Puedes ir directamente a cualquier hospital o centro de urgencias del cuadro médico de Asisa, enseñar tu tarjeta sanitaria y te atenderán. La atención de emergencia es una de las bases de tu seguro.
La autorización solo entra en escena si, a raíz de esa visita a urgencias, te tienen que ingresar, operar o hacerte alguna prueba diagnóstica compleja. En esos casos, es el propio hospital el que suele gestionar el papeleo directamente con Asisa para que tú no tengas que preocuparte.
El informe de mi médico está en inglés, ¿me sirve?
Para ir sobre seguro y evitar retrasos, lo ideal es que toda la documentación esté en español. Si tu médico te ha dado el volante o el informe en inglés, lo más sencillo es que le preguntes si te puede dar una copia en castellano.
Si eso no es una opción, adjunta el documento original, pero mi recomendación es que añadas una pequeña traducción casera donde se vea claro el diagnóstico y la prueba que se solicita. En casos más serios, si traes informes médicos importantes de tu país de origen para una patología compleja, es posible que Asisa te pida una traducción jurada para poder evaluar el caso correctamente.
En Insurance Health Expats, sabemos de primera mano que estos trámites pueden ser un lío. Como especialistas en seguros para expatriados, no solo te ayudamos a encontrar la póliza de Asisa perfecta para ti, sino que también te guiamos para que tus gestiones sean lo más sencillas posible. Consigue tu seguro de salud para España sin complicaciones en https://insurancehealthexpats.com.